Vacaciones accidentadas en Asturias

Después de volver de nuestras vacaciones accidentadas por Asturias queríamos escribir sobre todo lo ocurrido. Cuando planeas tus vacaciones nunca esperas que se puedan torcer. A veces ocurren imprevistos que vas solucionando sobre la marcha. Esta vez parecía que nos habían echado una maldición.

Éric en los Lagos de Covadonga
Éric en los Lagos de Covadonga

Teníamos dos semanas por delante y mucha ilusión por conocer Asturias. Nos habíamos preparado la ruta, llevábamos mucha información y habíamos hecho nuestro segundo pasaporte lúdico para Éric. Lo que no nos imaginábamos era que nos iban a quedar muchas cosas por ver.

No vamos a contar todo el viaje, eso lo haremos en próximos artículos. Aquí explicaremos nuestra pequeña odisea.

De camino a Asturias y a nuestras vacaciones accidentadas

El segundo día de viaje se empieza la cosa a torcer

El viaje lo hicimos en coche y para no someter a nuestros peques a una tortura encerrados 8 horas o más en el coche hicimos escala en Burgos. Habíamos reservado previamente en el Hotel Sercotel Corona de Castilla al que llegamos sin problemas por la tarde. No había mucha ocupación y está en un barrio tranquilo cerca del centro.

Entrada del Hotel Corona de Aragón
Entrada del Hotel Corona de Aragón

Después de visitar la zona de la Catedral de Burgos que es espectacular y de cenar por el concurrido casco antiguo nos fuimos a descansar. Por la mañana empezó todo. Me empezó a doler la zona del riñón (Quim), hace años que tengo cólicos, así que ya sabía que se me venía encima. Tomé un calmante y al poco rato noté mejoría, pero no la suficiente.

Catedral de Burgos
Catedral de Burgos

Antes de salir de Burgos desestime la petición de Elena de pasar por Urgencias. Ya me había pasado muchas veces y en principio se solucionaba con el paso de las horas. Paramos en una farmacia para coger alguna medicina más y seguimos nuestro viaje.

Acampamos en Asturias

Llegamos al camping Picos de Europa y plantamos la tienda con Éric encargado de las espigas (piquetas) como él las llamaba. Exploramos el entorno y visitamos el pequeño y cercano pueblo de Avín. La segunda noche en el camping no la pasé muy bien, el día anterior habíamos hecho el Camin Encantau sin problema.

Instalados en el camping
Instalados en el camping

Los calmantes no parecían apaciguar el dolor por lo que decidimos ir al centro de salud de Cangas de Onís. Había que hacer cola en la calle para acceder, no andaba muy fino y cuando llegó Elena de aparcar el coche con los peques, se metió en el centro para avisar que estaba con un cólico y me hicieron pasar.

Paseando por Avín en nuestras vacaciones accidentadas
Paseando por Avín

Después de valorarme, me pegaron una chuta de voltarén y aguanté todo el día como si nada. Cuando pasaron los efectos milagrosos del voltarén por la noche, la nueva medicación que me recetó la doctora no servía de nada y apenas me aliviaba, pasé una de esas noches denominadas de mierda.

Ooootra vez a Urgencias

Ya nos avisó la doctora de Cangas que si no mejoraba tendría que ir a Urgencias de Arriondas, al hospital. Así que nos pusimos en marcha en seguida para llegar lo antes posible. Debido al tema del Covid, solo pude entrar yo. Elena y los niños se quedaron fuera. Cuando estaban cerca del helipuerto Éric dijo, ¿te imaginas que viene un helicóptero? A los pocos minutos apareció uno como si hubiese sido invocado y alucinaron.

Mientras en el interior del hospital me hacían placas, ponían vía, aplicaban calmantes y el dolor se mitigaba. El doctor me pintó el peor de los escenarios los cuales incluía una posible operación en el caso de que la nueva medicación que me recetaba no hiciese efecto. Empezábamos a plantearnos volver a casa.

Por suerte la nueva medicación funcionó y fui mejorando con los días. Pudimos seguir con nuestro viaje por el Principado de Asturias y poco a poco fui dejando la medicación a medida que notaba mejoría.

Aún pueden pasar más cosas

Abandonamos la zona de la montaña para acercarnos a la costa. Acampamos en Colunga a unos metros de la Playa de la Griega en el camping Costa Verde. Todo parecía ir sobre ruedas, nos habían dado una parcela muy chula, lo malo es que no tenía sombra. Para mitigar un poco las horas de sol utilizamos uno de los plásticos que llevábamos de suelo como toldo. No daba para que los adultos caminásemos erguidos pero ayudaba a no chamuscarse.

Posiblemente eso ayudo a que nuestras vacaciones accidentadas no acabasen la semana anterior. Pudimos realizar varias visitas por la zona muy chulas. El martes 27 Elena no andaba muy fina de la espalda y lo estaba pasando muy mal, le costaba caminar. Tuve que ir a por el coche cuando estábamos visitando Gijón y nos acercamos a Urgencias del Hospital de Cabueñes.

Hospital de Cabueñes de Gijón
Hospital de Cabueñes de Gijón

Cuando salió seguía tocada pero podía caminar de aquella manera. Lo malo es que teníamos que dormir en un colchón hinchable en un camping. No nos daba tiempo a recoger y desplazarnos a otro alojamiento. Teníamos la esperanza de que mejorase, pero no fue así. La noche fue mala y los calmantes no hacían nada.

Al día siguiente Elena se quedó descansando en el camping mientras me iba con los peques a la playa. Cuando se encontró mejor se acercó para estar con nosotros. Decidimos volver al camping porque cada vez se encontraba peor, pero el dolor era tan intenso que no podía levantarse. Una mujer se ofreció para quedarse junto a ella y los niños mientras yo iba a por el coche.

Llamamos a una ambulancia

Mientras caminaba a toda prisa al coche me daba cuenta que lo que iba a hacer era absurdo. No podía llegar con el coche cerca de Elena y aún teníamos que hacer que caminase por unos 40 metros de arena. Si conseguía hacer eso debía llevarla sentada con un dolor insoportable hasta urgencias con los niños. La única solución lógica era llamar al 112 y pedir una ambulancia.

Elena a punto de salir al hospital
Elena a punto de salir al hospital

Nos dijeron que la ambulancia tardaría un poco, cuando le pregunté cuanto era un poco, me contestó, lo que tarde. Avisaron a salvamento y cuando llegué junto a Elena había 2 socorristas junto a ella. El trato con ellos fue magnífico y fueron muy atentos. Unos bañistas que había cerca nos dejaron su sombrilla para que Elena no se quedase frita hasta que trajeron una ellos.

Al final los socorristas desplazaron en camilla a Elena hasta la zona en la que podía acercarse la ambulancia. Después de una hora y media de dolorosa espera apareció el deseado vehículo. Ahora solo le quedaban unos 40 minutos hasta el Hospital de Arriondas, ya que por zona tocaba ese, casualidades de la vida.

Otra vez Urgencias de Arriondas

Mientras Elena iba de camino al hospital yo aproveché para dar de comer a los peques, ya que eran las 15h. Cuando mas o menos estábamos nos dirigimos hacia nuestro lugar favorito, Arriondas. Cuando llegamos como no podíamos esperar en el hospital estuvimos en las inmediaciones, no conseguimos ver otro helicoptero.

Éric saltando mientras esperamos
Éric saltando mientras esperamos

Descubrimos el lugar perfecto para esperar a Elena. El Bar Veo Veo en Arriondas. A Éric se le encendieron los ojos cuando vio la cama elástica. Mientras el saltaba como un loco Álex investigaba el resto del chiquipark. Para poder disfrutar de las instalaciones bastaba con consumir algo en el local, intenté que merendasen pero fue casi imposible con semejante entretenimiento.

Por fin salió Elena aún con dolores y nos la llevamos al camping para dormir nuestra última noche de nuestras vacaciones accidentadas en un colchón hinchable. Decidimos acabar el viaje durmiendo en una cama de verdad aunque resultase más caro y reservamos en el Hotel 44 de Gijón.

Últimos días en Gijón de nuestras vacaciones accidentadas

Se nos acababan los días y tanto Elena como yo estábamos un poco enfadados por haber perdido tantos días por culpa de nuestros males. Nos quedaron muchas cosas por hacer. No pudimos visitar Cudillero, ni hacer la senda del oso, tampoco pudimos ver como se elaboraba la sidra, ni visitar pueblos pesqueros o el Jardín Botánico de Gijón.

Atardecer en Gijón en nuestras vacaciones accidentadas
Atardecer en Gijón

Haciendo una mirada atrás también hay que decir que conseguimos durante estas vacaciones accidentadas hacer otras muchas cosas. Los días que no nos encontramos mal nos lo pasamos muy bien y los peques disfrutaron del viaje. Lo que si nos quedó claro a todos es que volveremos al Paraiso Natural, volveremos a Asturias.

Agradecimientos

Agradecemos a todos los profesionales que nos han ayudado y prestado asistencia en los diferentes centros por los que hemos pasado. Centro de Asistencia de Cangas de Onís, Hospital de Arriondas y el Hospital de Cabueñes, además del personal de Salvamento de la Playa de La Griega.

Solo hay una excepción, una enfermera amargada que no hacía más que quejarse en el hospital de Arriondas. Cuando llegó Elena después de varias horas de estar con dolores la mujer dijo que se iba a comer y que después le ponía la vía. El personal de la ambulancia le reprochó su actitud, le dio igual y se fue a comer.

Somos una familia a la que nos encanta viajar, hacer escapadas y la fotografía. Aquí reunimos muchas de nuestras actividades. ¡Viajar con niños es posible!

2 Comments

  1. Menudo viajecito complicado!! Espero que ya estéis mejor. Son cosas que a veces pasan y no se pueden evitar. También os digo una cosa: menudo valor continuar y no volver para casa. Porqué tener que conducir con esos dolores tiene que ser terrible.
    A mí un par de veces me han pasado percances parecidos una en el Delte del Ebre que tuvé una lesión de espalda, era el último día y decidimos comer y después volver a casa. Estuve 4 meses de baja en el trabajo. Aún no entiendo que me pasó. La otra cuando me rompí el tobillo en Lloret. También dimos por terminadas las vacaciones y tuvimos que volver, además dimos por finiquitado todo el verano que teníamos por delante.
    En fin, contratiempos que no se pueden evitar. Pero por suerte la mayoría de las veces no suele pasar nada. También coincidencia que os pusieráis los dos. Lo dicho espero que estéis totalmente recuperados.

    1. Menuda lesión te hiciste en el Delta, como bien dices es inevitable y la única suerte que tuvimos fue no estar los dos a la vez enfermos, pero bueno esperemos que no nos vuelva a pasar. Elena aún está recuperándose. Ya estamos preparando la próxima escapada jejeje besos!!

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