En nuestro segundo día por la Conca de Barberá nos levantamos sin prisa ya que no teníamos una hora fijada para visitar el Museo del Vidrio de Vimbodí. Desayunamos tranquilamente en el alojamiento y cargamos los trastos en el coche para poner rumbo a nuestra cita. El día anterior estuvimos en la Cueva de la Espluga de Francolí, una visita que nos gustó mucho.

Ibamos con tiempo de sobra. A Éric le llamaron la atención los molinos eólicos cuando los vio desde el coche, él para llevarnos la contraria los llama remolinos :-). Decidimos hacer una parada para que viese lo grandes que son y explicarle para que sirven.

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Llegamos al pueblo de Vimbodí en la Conca de Barberá
Reanudamos la marcha y en seguida llegamos a Vimbodí. El cielo tal cómo pasó el día anterior tampoco nos iba a conceder una tregua. Cuando estábamos llegando al Museo del Vidrio comenzó a llover un poco. Nos dimos cuenta que nos habíamos dejado nuestro paraguas recién comprado en el museo de L’Espluga de Francolí que habíamos visitado el día anterior, somos así, unos despistados.

Museo del Vidrio de Vimbodí
Nada más entrar hay una pequeña recepción. En seguida vimos al Maestro Vidriero Paco Ramos acabando una pieza justo cuando llegamos a la zona del taller. Nada más acabarla se retiró a recuperarse, ya que el calor en la zona de trabajo es considerable. Tiene dos hornos que están a unos 1300º por lo que ya te puedes imaginar lo duro que puede ser trabajar el vidrio.

De vuelta al lugar de trabajo, observamos cómo manipulaba un bloque de vidrio y aplicando diferentes técnicas que para él son normales. Poco a poco iba cogiendo forma ante nuestra atenta mirada y sobre todo la de Éric. Es asombroso ver cómo el material se transforma y algo que luego será un objeto frágil parece aguantar todos los pasos de su fabricación dando la forma deseada y única que tendrá.

Hay una exposición con piezas hechas de cristal
Nos gustó tanto que nos quedamos a ver cómo realizaba otra pieza. Después subimos a la planta superior dónde hay una exposición de piezas de vidrio cedidas por la gente del pueblo y herramientas que se utilizaban. La industria del vidrio de Vimbodí llegó a ser muy importante durante 50 años. Ahora solo queda el Museo del Vidrio que incluso produce por encargo y vende las piezas que se siguen realizando en él.

Seguimos buscando personajes de leyenda por Vimbodí
De vuelta a las calles del pueblo, probamos suerte con la APP de «Llegendes en Familia». Empezamos a buscar los personajes y tras encontrar el primero nos animamos y seguimos localizando cada vez más figuras. A pesar de la lluvia conseguimos encontrarlos todos, ¡bien!. ¡La Conca de Barberá está llena de personajes de Leyenda!

Tomamos algo en un bar cercano. Ante la persistente lluvia uno de nosotros se acercó a por el coche para no mojarnos todos y así ir en busca de nuestro paraguas que por suerte recuperamos. Ahora nos faltaba ir a por nuestro premio por haber encontrado todos los «personajes de leyenda». Nos acercamos al Monasterio de Poblet, ya que la tienda es del Consell Comarcal y es donde nos darían nuestro trofeo, una bolsa con unos obsequios para Éric.

Ya que la dichosa lluvia no nos quería dejarnos acabar de disfrutar del domingo hicimos una parada técnica para comer. Éric aprovechó para pintar el delantal que venía en la bolsa que le habían dado y acabamos colaborando toda la familia. Decidimos volver a casa ya que no parecía que el tiempo fuese a mejorar y terminar un fin de semana de leyenda en el que nos lo habíamos pasado de maravilla en la Conca de Barberá.
Cerca del Monasterio de Poblet hay una excursión muy bonita por el bosque pintado.


