Mirador de los Buitres Mas de Bunyol, Teruel

Pudimos ver, en el Mirador de los Buitres Mas de Bunyol, un espectáculo impresionante de la mano de Buitreman, como conocen popularmente a José Ramón Moragrega, quien, junto con su esposa, Loli Carrasco, lleva más de 30 años alimentando a los buitres que se acercan hasta su finca Mas de Bunyol, en Teruel. Este artículo, además de ofrecerte información para realizar la actividad, es un homenaje a su gran labor. Si nadie lo impide, noviembre de 2026 será el último mes en el que realizarán esta tarea, antes de disfrutar de su merecido descanso.

Buitres peleando por la comida en el Mirador de los Buitres Mas de Bunyol
Peleando por un trozo de comida

Ganándose la confianza de los Buitres

¿Cómo consigue una persona alimentar diariamente a entre 200 y 500 buitres?

Cuando comenzó su aventura, hace 30 años, tardó unos tres años en ver, escondido, cómo los buitres comían los restos que les dejaba. Cuando vieron que la iniciativa comenzaba a funcionar, pidieron los permisos necesarios para realizar la actividad de manera legal.

Los inicios no fueron fáciles. Se dedicaban a la cría de conejos y gracias a una patente que registró para la gestión de los excrementos, que tuvo mucho éxito en media Europa, pudo continuar con el proyecto.

Buitreman llevando la comida en el Mirador de los Buitres Mas de Bunyol
Buitreman en acción

Los animales que visitaban el Mirador de los Buitres Mas de Bunyol iban creciendo en número y adquirieron la rutina de acudir a la llamada de Buitreman a la misma hora. Cada vez más gente conocía la labor de esta pareja, y los medios de comunicación, incluido National Geographic, hicieron muy popular el lugar. Muchas personas se acercaban para disfrutar de cerca de esta actividad única en Europa.

Comiendo sin descanso
Comiendo sin descanso

La vida de José Ramón daría para varios libros. Es ingeniero industrial y exmarino mercante, y estuvo 18 años navegando por todo el mundo. Durante el golpe de Estado de Pinochet, él estaba en el puerto y pudo ver la crueldad humana desde la cubierta. Nos contó que vio cosas que se han quedado grabadas en su memoria y que es mejor no explicar.

No pudimos charlar mucho rato con él, pero nos dejó impresionados el resumen de su vida.

Vamos al Mirador de los Buitres Mas de Bunyol

A pesar de la popularidad del Mirador de los Buitres Mas de Bunyol, nos enteramos de su existencia a través de un amigo de Elena que había estado allí hacía poco. Cuando nos lo contó, decidimos que teníamos que ir.

Nos lo dijo en septiembre y en octubre ya habíamos conseguido una reserva para visitar el mirador, situado en Valderrobres, en la comarca del Matarraña (Teruel).

El clima casi nos deja sin buitres

Por los entrenamientos de fútbol de los peques, teníamos que salir un sábado. Intentamos hacer la actividad un lunes, con la idea de que hubiese menos gente, pero ese día no realizan la experiencia. Así que reservamos para el domingo a las 9:15 h, la hora a la que dan de comer a los buitres.

El sábado hizo un día soleado que nada tenía que ver con lo que nos esperaba el domingo: un día de lluvia que, aunque no era intensa, no presagiaba nada bueno.

Sobre las 8:00 h, recibimos un mensaje de Loli diciendo que se cancelaba la actividad por la lluvia, ya que, en esas condiciones, las aves no pueden acercarse al Mirador de los Buitres Mas de Bunyol.

Nos dio el bajón por varias razones. La primera, como es lógico, era no poder ver a los buitres. La segunda era que el mirador está a unas tres horas de Barcelona y organizar otra escapada hasta allí, entre los partidos y los demás compromisos que tenemos, es complicado, sobre todo teniendo en cuenta que noviembre es el último mes para poder hacerlo.

Río Matarraña a su paso por Valderrobres
Río Matarraña a su paso por Valderrobres

Cerca de las nueve, nos envió otro mensaje avisando de que había disminuido la intensidad de la lluvia y de que iban a realizar la actividad. Estábamos alojados en Arnes y salimos zumbando hacia el punto de encuentro en el polígono de Valderrobres, donde nos esperaba José Ramón para guiarnos hasta el Mirador de los Buitres Mas de Bunyol.

Nos acercamos al Mirador de los Buitres Mas de Bunyol

Cerca de Mas de Bunyol, nos encontramos con Loli. José Ramón se fue para convertirse en Buitreman, y ella nos guio hasta la finca, pidiéndonos que la siguiésemos en silencio. Accedimos al edificio a través de un túnel para subir al mirador, procurando no alterar la tranquilidad de las aves que ya se encontraban en las inmediaciones.

Una vez en el mirador, Loli nos dio las últimas explicaciones y nos fue situando en los bancos dispuestos para la observación.

Mirador de los buitres Mas de Bunyol
Buitres esperando que deje de llover para volar

Hay unos ventanales acristalados desde los que se puede observar toda la experiencia. Al ver la cámara que llevábamos, nos ofreció abrir la ventana previo pago de 50 €. La verdad es que nos pareció excesivo y, como los cristales estaban limpios y no muy mojados por la lluvia, declinamos la oferta.

También colocó un micrófono en el exterior para que pudiésemos oír el barullo que iban a organizar los buitres.

Empieza el espectáculo

Al otro lado de la finca había una puerta abierta. Algunos buitres ya estaban esperando a Buitreman y otros lo hacían en la explanada, que ya conocían de sobra. Como el día no acompañaba, Loli calculó que debía de haber unos 150 buitres.

En cuanto apareció Buitreman con la primera de las tres carretillas de comida que iba a repartir, los buitres no lo perdieron de vista y siguieron impacientes sus pasos hasta que se situó en un punto en el que lo rodearon por completo.

Buitreman, dejando la comida a los buitres
Buitreman, dejando la comida

Se agachó para tranquilizarlos y, cuando decidió que era el momento idóneo, inclinó la carretilla y el cubo con los restos de diferentes animales se precipitó al suelo. Rápidamente se alejó del festín al que se abalanzaron todos los buitres. Pronto empezaron las peleas entre algunos de ellos por quedarse con los pedazos más grandes.

Repitió esta operación tres veces. El objetivo no es saciar a los animales, ya que necesitan alrededor de 500 g diarios para cubrir sus necesidades y posiblemente alguno no llegó ni a la mitad de esa cantidad.

Luchando por la carroña en el Mirador de los Buitres Mas de Bunyol
Luchando por la carroña

Debido a la lluvia, las aves permanecieron mucho rato en tierra. Algunas se desplazaban a los pinos cercanos, pero muchas pasarían el día en el Mirador de los Buitres Mas de Bunyol, porque tenían las alas mojadas y no se daban las condiciones necesarias para ascender aprovechando las corrientes térmicas.

Qué comen los buitres de Buitreman

Te preguntarás de dónde saca Buitreman toda esa comida. En nuestra visita, posiblemente les dio a los buitres alrededor de 120 kilos de comida.

Tienen un acuerdo con el matadero local, que les proporciona los desechos que no son aptos para el consumo, y los ganaderos les ofrecen los animales que mueren y que no se pueden consumir. Todos salen ganando, ya que así evitan tener que pagar por su incineración.

Mirador de los buitres Mas de Bunyol
Cualquier pedazo se aprovecha

Cómo reservar la experiencia

Como hemos comentado, en noviembre de 2026 dejarán de ofrecer la actividad al público, ya que quieren jubilarse. Si lees el artículo antes de que eso ocurra, la única manera de reservar es a través del WhatsApp que aparece en la web del Mirador de los Buitres Mas de Bunyol.

Solo aceptan reservas para el mes en curso. También ofrecen la posibilidad de alojarte en su finca.

Nuestro alojamiento en Arnés

Nosotros nos alojamos en el cercano pueblo de Arnes porque las habitaciones que ofrecen en Mas de Bunyol son para dos personas y el precio se nos iba de presupuesto. Al final, elegimos Villa Dynamic Els Ports Resort, un lugar cercano a Valderrobres, muy tranquilo y con el desayuno incluido, un bufé que estaba bastante bien.

Aprovechamos para conocer el pueblo, que es bastante bonito y cuyo pasado gira en torno a las primeras brujas perseguidas en Cataluña.

Buffet del Villa Dynamic
Buffet del Villa Dynamic

El futuro del Mirador de los Buitres Mas de Bunyol

Por lo que nos comentó Loli, les gustaría que alguien cogiese las riendas del negocio, ya fuese una asociación o el Gobierno de Aragón. Pero, de momento, apenas han recibido ofertas. Sería una pena que un lugar como este dejase de existir.

El cese de la actividad afectaría a los cientos de buitres que se acercan hasta aquí para conseguir algo de alimento. Esta especie desempeña un papel fundamental en la naturaleza. También tendría un impacto negativo en el turismo de la zona, ya que el mirador atrae a muchos visitantes.

Calle de Arnés
Calle de Arnés

Hemos conseguido observar buitres en otros lugares, como el mirador que hay cerca de Loarre o en el Parque Arán, pero nada se compara con verlos en Mas de Bunyol.

Esperemos que, en el futuro, se puedan seguir observando los buitres en Mas de Bunyol.

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