En nuestro segundo día por las tierras de Huesca decidimos visitar el Mirador de los Buitres. Está en un camino que descubrimos entre Loarre y Ayerbe pasando por el pueblo de Sarsamarcuello. Las vistas desde ese mirador son impresionantes, se pueden ver los Mayos de Riglos.

Desde Loarre al Mirador de los Buitres
Seguimos en Loarre y como me volví a levantar antes que el resto (Quim), aproveché para hacer una escapada al cercano Castillo de Loarre para hacer alguna foto más. También para disfrutar de la luz que hay de la soledad y tranquilidad que rodea la fortaleza tan temprano.

Al volver al Camping parece que empezaba la actividad y tras desayunar nos fuimos al mirador de los buitres. Iniciamos la ruta en dirección Ayerbe y giramos en el desvío hacia Sarsamarcuello. Hay que atravesar el pueblo, está indicado, de este hacia el mirador hay una pista de tierra de unos 6 kilómetros. El último tramo es un poco complicado, por lo que según el coche que tengas igual es mejor dejarlo al lado del Castillo de Marcuello y desde aquí ir paseando hasta el mirador.

Ermita de San Miguel
Sin prisa pero sin pausa llegamos a las inmediaciones del Castillo donde aparcamos junto a lo que queda de la Ermita de San Miguel. Del Castillo queda más bien poco, ya que está bastante maltrecho y por lo que hemos leído sobre este antiguo edificio no se está haciendo nada para que no desaparezca definitivamente.

Lo que sí parece conservarse en mejor estado, es una iglesia que hay junto al castillo. Desde el mirador que hay junto a estos edificios ya podemos ver volar algún buitre y admirar las vistas desde este punto.

De vuelta al coche nos aventuramos a ir con él hasta el Mirador de los Buitres. Como ya hemos dicho antes la pista empeora, nuestro coche es un poco más alto y conseguimos llegar. Un grupo de gente se disponía a realizar una vía ferrata que hay cercana, otro tema que queda pendiente para el futuro.

Mirador de los Buitres
Desde el Mirador de los Buitres las vistas son espectaculares y pudimos apreciar desde otro punto de vista los famosos Mallos de Riglos. Nos quedamos un buen rato en silencio, con Éric es difícil :-D, a la espera de poder ver volar a los buitres, conseguimos ver alguno. Pasan a bastante altura y los observábamos mientras ascendían aprovechando las térmicas.

Con mucha pena nos fuimos para acercarnos hasta Ayerbe y así poder comer. Aparcamos en la Plaza Ramón y Cajal que está bastante concurrida y conseguimos encontrar una mesa libre en una de las atestadas terrazas concretamente en el Restaurante El Rincón.

Después de comer nos acercamos a buscar algunos Geocachés, pero fue un desastre. Uno no lo encontramos, otro estaba en una ubicación muy fea al lado de la carretera de entrada al pueblo y el último en un camino que parecía más atractivo junto al barranco de San Julián.

Volvimos al camping, ya que un componente muy importante del grupo (Quim), ¿se nota que estoy escribiendo yo? Tenía que abandonar el grupo muy a mi pesar, no expulsado, ya que debía volver a Barcelona. El resto del equipo se quedó a regañadientes para seguir disfrutando y descubriendo más lugares en esta provincia.



