Por fin íbamos a ver a Nessy. Tantos años oyendo hablar de él y parecía que descubriríamos el gran misterio. Casualmente poco antes de ir a Escocia vimos un documental sobre el tema. Dejaba bastante claro que lo íbamos a tener muy difícil. Dónde si lo vimos claramente fue en las tiendas de souvenirs. Elena todavía tenía la esperanza de verlo, la verdad es que no lo vimos, pero bueno nunca se sabe, igual no era el día adecuado.

Primera parada Castillo Urquhart
El día como no, amaneció gris. Nuestra intención era acercarnos al castillo de Urquhart. Esta fortaleza está incluida en la Explorer Pass, el problema es que la nuestra era para 3 días y ya había caducado. La entrada cuesta 8,5 libras. Desde el aparcamiento se veía bastante bien el conjunto de la fortificación. Decidimos hacer como muchos otros turistas, la fotografiamos desde aquí. Tampoco podíamos pagar la entrada de todos los sitios que visitamos. Nos quedamos con la privilegiada vista al lado del lago Ness. Como siempre Éric corriendo como un loco, podría agotar al mismísimo monstruo del lago. Seguíamos sin ver a Nessy.

Vamos a ver a Nessy en Drumnadrochit
La siguiente parada fue en Drumnadrochit para hacer un café. Hay varias tiendas de souvenirs e imaginamos que gracias a la época que era disfrutamos de un pueblo muy tranquilo. Nos descubrimos nada destacable salvo Nessieland, una zona de entretenimiento que aprovecha al máximo el tema del supuesto animal. Finalizada esta primera visita reanudamos la marcha.
Qué ver en Ullapool
Nos desplazamos hasta el pueblo de Ullapool, en el noroeste de las Highland. La carretera como siempre una caca, bosques espectaculares, paisajes increíbles, todo precioso. Lo malo es que el día seguía sin acompañarnos, teníamos la lluvia como compañera inseparable. Llegamos al tranquilo pueblo después de un largo recorrido. A pesar de haber 61 millas unos 100 kilómetros tardamos más de 1h 30 en cubrir la distancia.

El puerto es muy bonito, decidimos acercarnos a información turística de Ullapool que está en la calle que hay detrás del puerto. Tienen un bloc con todas las cartas de los restaurantes del pueblo. De esta manera no tienes que visitarlos todos para ver los precios. Nos decantamos por uno pero no acababa de convencernos cuando llegamos a la puerta.

Nos dejamos aconsejar por la Lonely Planet para acabar en el Restaurante Seaforth al lado del puerto. Junto a él hay otro de fish and chips más económico. El Seaforth tiene cambiador, tronas y más sitio por lo que nos resultó más cómodo. Además descubrimos en este pueblo tan remoto que tres de sus camareros son españoles y alguno lleva con este 4 años viniendo para trabajar durante la temporada turística. Las hamburguesas estaban muy buenas, sobre todo las de carne.
Centro de interpretación Knockan Crag
Con los estómagos llenos, nos despedimos de nuestros agradables camareros y nos fuimos a dar una vuelta por el puerto para seguir el recorrido y visitar la zona montañosa que hay de camino a Knockan. En la ruta hay un centro de interpretación bastante chulo en el que explican con dioramas el movimiento de las placas y la formación de los continentes. Además la vista desde este punto es espectacular y se puede disfrutar de un paisaje al que estamos poco habituados a esta altitud, ya que parece que estás a mas de 3000 metros pero los picos no llegan a superar los mil.

Después de culturizarnos un poco, por cierto las explicaciones también están en español, dimos una pequeña vuelta allí mismo. Éric disfrutó bastante. Hicimos una pequeña excursión con el coche hasta el pueblo de Reiff y desde ahí volvímos a Inverness. La zona era muy bonita pero ya empezaba a hacerse tarde.

Descubrimos que en estas carreteras de un único carril, hay habilitados pasos más anchos para dar prioridad al que viene de frente. También se utilizan para dejar pasar sobre todo a los escoceses que vienen en tú sentido más deprisa. Yo no lo sabía y estuve jorobando a uno que estaba desesperado por pasar, pero bueno acabas aprendiendo.

La vuelta fue larga, tardamos unas dos horas hasta Inverness con lluvia y de noche, día largo y cansado, pero bien aprovechado. Por cierto, seguíamos sin ver a Nessy. Al día siguiente cambiábamos nuestro alojamiento para ir a la Isla de Skye. Si quieres ver nuestra ruta por Escocia en familia, te dejamos el enlace.


