Museu del Ciment y Castellar de N’hug

Nuestra primera noche en el Camping l’Espelt la pasamos muy calentitos gracias a la calefacción de la caravana. Compramos una barra de pan en el bar y nos pusimos a desayunar para afrontar la jornada. Desde que el día anterior Éric se soltase a ir en dos ruedas con la bici no paraba. Así que aprovecho para jugar un rato mientras nos preparábamos para poner rumbo al Museu del Ciment (Museo del Cemento).

Museu del Ciment - Museo del Ciment
Museu del Ciment

Tren del Ciment

Para ir al Museu del Ciment, teníamos pensado ir en el tren que lleva su nombre. Desde el camping teníamos la estación a 5 minutos en coche. Aparcamos en el lugar habilitado en frente de la estación y fuimos a comprar los billetes. Esa era la intención.

Álex durmiendo en el camping
Álex durmiendo en el camping

Después de hacer una pequeña cola nos dijeron que no había billetes para ningún trayecto de la mañana. Tendría que ser por la tarde, pero eso rompía nuestros planes y nos haría ir con prisas para ver el museo. Además no nos garantizaban que hubiese billetes porque no las podíamos comprar de manera anticipada.

Hacia el Museu del Ciment

Decidimos ir al museo por nuestra cuenta. Nos iba a salir más caro, debido a que tienen billetes combinados para visitar el museo y los jardines Artigas si te desplazas en el Tren del Ciment para visitar estos lugares.

Estación de La Pobla de Lillet del Tren del Ciment
Estación de La Pobla de Lillet del Tren del Ciment

Fuimos dirección Castellar de N’hug. Se puede aparcar delante de la puerta del museo. He de decir que cuando le propuse a Elena ir hasta aquí para visitar una antigua fábrica de cemento no le apasionó. No entiendo porque 🙂

Breve historia de la Fábrica Asland

Junto con otros socios el empresario Eusebi Güell fundó la cementera en esta zona del Berguedá. La fábrica se construyó entre el 1901 y 1904. Para la época fue una obra de gran magnitud. Se escogió esa zona por la roca calcárea que hacía falta y por los recursos cercanos.

Galerías dentro de la fábrica
Galerías dentro de la fábrica

Alrededor de la empresa se construyeron viviendas para los ingenieros que estuvieron unos años trabajando allí. Además de una escuela para los hijos de los trabajadores. Lafarge-Asland vendió por un precio simbólico las instalaciones a la Generalitat, unos 3000€.

El Tren del Ciment

Para poder transportar los sacos de cementos desde la fábrica que se encontraba en una zona aislada, se construyó el carrilet. Lo llamaron así popularmente debido a su pequeño ancho de vía, era de 60cm. El más pequeño del país de uso público.

El Museu del Ciment desde la estación de tren
La Fábrica desde la estación

En 1914 se abrió el transporte de pasajeros lo que permitió salir del aislamiento a la zona del Alto Berguedá. Hoy se utiliza para que los turistas puedan ir desde La Pobla de Lillet hasta la fábrica y también poder visitar los Jardines Artigas.

Visitando el Museu del Ciment

La entrada nos costó 4,5€, si quieres saber los horarios y precios del museu del Ciment te dejamos el enlace. Junto a la entrada hay una sala donde se muestra un audiovisual del año 1920 en el que se puede ver la vida en la fábrica.

Visitando el Museu del Ciment
Visitando el Museu del Ciment

Después del breve video pasamos a la zona permanente y pudimos ver como se las ingeniaron para construir la fábrica en la ubicación en la que se encuentra. Además de ver como se fabrica el famoso cemento Porland.

En la zona de los silos del Museu del Ciment
La zona de los Silos

A continuación vimos la exposición de la celebración de los 100 años de la empresa Asland y ver la evolución durante la historia. Nos pusimos unos cascos de obra todos, incluso Álex y entramos en la parte donde se trabajaba el material que llegaba a las instalaciones.

Exposición del tren del Ciment
Exposición del tren del Ciment

A través de las galerías llegamos hasta unos grandes depósitos en donde se almacenaba la materia prima. Volvimos sobre nuestros pasos y vimos la exposición itinerante sobre el tren del Ciment. Aquí acabamos nuestra visita a las instalaciones.

Fonts del llobregat

Como estábamos muy cerca y aún íbamos bien de tiempo decidimos acercarnos a las Fuentes del Llobregat. Pusimos rumbo de nuevo hacia Castellar de N’hug y en seguida llegamos al lugar. Dejamos el coche junto al restaurante que hay al lado de la carretera y así dar un paseo.

Éric investigando por el camino
Éric investigando por el camino

Mucha gente sube por la carretera hasta otro restaurante que hay más arriba y así solo caminar 10 minutos hasta las fuentes, pero entonces no disfrutas del entorno.

Las fuentes del Llobregat
Una de las cascadas

Una vez llegas al restaurante de arriba la cantidad de gente se intensifica y puede ser un poco agobiante. Además cuando ya estás en las fuentes mucha gente quiere hacerse una foto con las cascadas de fondo para constatar que han estado ahí. El camino no es muy ancho y hay que esperar.

Les Fonts del llobregat
El lugar es muy bonito

Al final conseguimos llegar y hay que decir que el lugar es precioso. Desde el restaurante hasta este punto no es accesible con carro. También hay que tener cuidado con el suelo, resbala debido a la humedad. Una vez disfrutado del lugar y ver que llegaba más gente huimos del lugar. También se puede llegar caminando desde Castellar de N´hug. Esa ruta son más o menos unos 45 minutos.

Castellar de N´hug

Llegar a Castellar de N’hug desde las Fonts del Llobregat fue un momento. El problema lo tuvimos para aparcar. Parecía que todo el mundo había decidido venir al mismo sitio. Acabamos aparcando en la carretera y con la cantidad de coches que había nos imaginábamos que nos iba a costar encontrar un sitio para comer.

Panorámica de Castellar de N'hug
Panorámica de Castellar de N’hug

Empezamos a recorrer locales y todos estaban llenos. Había bastante oferta pero el puente había atraído a mucha gente. Álex tenía hambre y nos lo hacía saber con su llanto. En cada local recibíamos la misma respuesta, Elena se estaba cabreando y la situación comenzaba a ser tensa, para colmo empezaba a llover, de locos.

Calle de Castellar de N'hug
Calle de Castellar de N’hug

Empecé a llamar a los locales por teléfono en lugar de acercarnos y peder el tiempo. Cuando llamamos al segundo, el Restaurante Alt Llobregat, nos dijeron que tenían sitio. A todos nos cambió la cara, así que fuimos sin perder tiempo. El local era bastante grande y conseguimos nuestro deseado sitio tras una pequeña espera. Moraleja, reserva antes y te evitarás estas movidas.

Una casa de Castellar de N'hug
Una casa de Castellar de N’hug

Nos atendieron y comimos muy bien, pero fue un poco lento el servicio, si queríamos subir al Tren del Ciment debíamos darnos prisa. Faltaban unos 25 minutos para que saliera y estábamos a 20 de la estación.

2º Intento al Tren del Ciment

Comenzamos el descenso por la carretera hacia La Pobla de Lillet. Delante llevábamos al coche más lento del mundo. Elena iba conduciendo y yo viendo que no íbamos a llegar ni de coña a tiempo. Plan B, íbamos a dejar el coche en el aparcamiento de los Jardines Artigas y subir al tren desde ahí. Con esta operación ganábamos 15 minutos de margen.

Estación en los Jardines Artigas
Estación en los Jardines Artigas

Pero todo no puede ser fácil. Cuando llegamos a la estación, fuimos a la taquilla de los jardines. Se nos había pasado por la cabeza la idea descabellada de que vendieran billetes para subir al tren. Sobre todo porque la taquilla está en el andén. Pero solo vendían entradas para los jardines Artigas.

La última opción que nos quedaba era esperar al tren, que no estuviera lleno y el revisor nos dejase subir. Apareció el tren, no iba muy lleno. Le preguntamos al revisor y nos dejó subir. Lo malo es que nos iba a cobrar el billete entero, nos propuso bajar hasta La Pobla de Lillet de vuelta y parar de subida otra vez donde subimos, así lo hicimos.

El recorrido del Tren del Ciment

Éric estaba muy contento por haber subido al fin al tren. La verdad es que fue una odisea pero mereció la pena. Cuando llegamos a la última estación que es la del Museu del Ciment se bajó casi todo el mundo. Yo fui el único que bajo de nuestro equipo. Elena, Álex y Éric se quedaron esperando mientras fui a pagar el billete, unos 20€ en total.

Éric en el Tren del Ciment
Éric en el Tren del Ciment

Hice algunas fotos, creo que Éric no quería bajar por si se iba el tren sin él. A los pocos minutos dieron la salida y emprendimos el camino de vuelta a La Pobla de Lillet que se encuentra a unos 3,5 kilómetros, tardamos unos 20 minutos en hacer el recorrido.

Parados en la estación del Museu del Ciment
Parados en la estación de la fábrica

En la estación de La Pobla de Lillet hay un pequeño museo con algunos vagones y locomotoras, pero como no iba a estar parado mucho rato el tren no nos atrevimos a entrar. Como antes, dejamos atrás la estación y nos bajamos en los jardines Artigas donde habíamos subido y el tren siguió con su rutina hasta el Museu del Ciment.

Halloween en el Camping l’Espelt

Hicimos una parada en La Pobla de Lillet para comprar algunas cosillas. Queríamos llegar a una hora que nos diese tiempo para hacer algo en el camping. Cuando llegamos estaba todo el mundo en el bar. Había un fuego en el que estaban haciendo castañas. El túnel del terror estaba funcionando y había cola para entrar.

Halloween en el Camping l'Espelt
Halloween en el Camping l’Espelt

Dentro del bar había boniatos hechos al horno gratis. Álex se comió algún trozo. Descubrimos que los niños se acercaban a la barra y si decían lo de truco o trato les regalaban caramelos. Fui a por la cesta de las setas al coche y Éric la utilizó para conseguir algunas chucherías.

Salimos fuera del bar para ver el ambiente y probar las castañas. Yo tenía curiosidad por entrar en el túnel del terror y me fui a hacer cola. Al final entre con dos más. La verdad es que me sorprendió, estaba muy elaborado y había gente que debían de ser de los asiduos al camping que hacían de actores para dar miedo, fue divertido.

Vistas desde el camping
Vistas desde el camping

Antes de salir regalaban un vaso con vino dulce a los supervivientes. Elena y los peques se habían ido a la caravana, así que me fui con ellos y preparamos la cena para acabar un día bastante largo. Al día siguiente ya nos íbamos y queríamos hacer una ruta, la Vía del Nicolau.

Somos una familia a la que nos encanta viajar, hacer escapadas y la fotografía. Aquí reunimos muchas de nuestras actividades. ¡Viajar con niños es posible!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

En cumplimiento de la legislación española vigente en materia de protección de datos de carácter personal y del reglamento europeo RGPD 679/2016 le informamos de:

Responsable: Elena Infante + info

Finalidad: Gestión del envío de información solicitada, gestión de suscripciones al blog y moderación de comentarios. + info

Legitimación:: Consentimiento expreso del interesado. + info

Destinatarios: No se cederán datos a terceros para la gestión de estos datos.

Derechos: Tiene derecho a Acceder, rectificar y suprimir los datos, así como otros derechos, como se explica en la información adicional. + info

Información adicional:: Puede consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos Personales en mi página web http://losviajesdequimyelena.com + info