El propósito era madrugar ya que nuestro destino era la Isla de Cat Ba, pero con Elena es imposible. Al final salimos del hostal de Hanói sobre las 10h, después de desayunar en la calle que hay detrás de nuestro alojamiento. En la puerta del bar nos hemos subido a un taxi que había parado sin hacer nada para llamar su atención, pero nuestros rasgos nos delataban. Teníamos que circular por Hanói con el trafico intenso de la ciudad.

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Hacia la estación de autobuses de Luong Yen
Sorteando motoristas fuimos avanzando a través de la bulliciosa Hanói hasta la estación de autobuses de Loung Yen. Una vez allí, empezamos a buscar entre las diferentes taquillas y como no encontrábamos la que nos interesaba, preguntamos a una chica que nos pidió que la siguiéramos. No hay nada como preguntar a un local.

Justo en ese momento estaba saliendo el que nos interesaba, la amable mujer pegó 4 gritos en la distancia y sorprendentemente le oyeron y nos esperó. Bueno, más que esperar aminoró la marcha, tuvimos que poner los pies en «polvorones» y cargados con las mochilas subir en marcha. Con nosotros en el interior comenzó a acelerar.

En el autobús al puerto de Hai Phong
Una vez en el interior, nos cobraron 180.000VND a cada uno, parece una pasta, pero al cambio no llegaba a 4€. Cuando llegamos a Hai Phong, nos hicieron bajar y entre unos y otros entendimos que teníamos que subir a otro autobús que nos ponían ellos para continuar el viaje. Nos dieron un ticket que no teníamos, el siguiente autobús era más pequeño y empezaba a perder en calidad.

En este otro autobús recorrimos varios kilómetros hasta llegar a un puerto en Hai Phong. Desde aquí zarpaba un barco el cual nos llevaría hasta la isla de Cat Ba. Cada vez estábamos más cerca. En el barco entraba de todo, personas, equipajes, motos y todo lo posible hasta llenar todo el espacio disponible, seguridad al poder.

Por fin en Cat Ba
Una vez en el puerto de la isla de Cat Ba nos subimos a otro minibús, en el cual nos tuvimos que acomodar todos los que íbamos en el barco. Éramos unos 20, creíamos que no entrábamos todos, pero había un asiento escondido y así tapábamos el pasillo central, por lo que cuando quería salir alguien de atrás era una película.

Nuestro alojamiento en la Isla de Cat Ba
Después de recorrer otros tantos kilómetros, por fin llegamos al tranquilo pueblo de Cat Hai. La isla de Cat Ba es más grande de lo que nos imaginábamos. Tiene una bahía muy bonita llena de barcos pesqueros, restaurantes flotantes y algunas embarcaciones en las que viven vietnamitas. El hotel estaba muy bien, nos costó 10USD por noche y teníamos vistas a la bahía, se llama Cat Ba Dream, por la mañana iremos a dar una vuelta en barco por la bahía y alucinar con la zona.




Elena!!! vaya cara de dormida… abre un poco más los ojos que te vas a perder la mitad de las cosas…
Bss
Gracias gracias maja, tranquila hoy los he abierto mucho!jejeje. besotes
valla cara la verdad es que quin tiene paciencia con lo que cuesta despertarla, quin si no puedes ta mando a estos tres, jejjejejje……………….un besito