Éric y yo (Quim) aprovechamos para visitar el entorno del Palacio de la Magdalena en la península del mismo nombre. La lluvia nos daba una tregua en nuestro accidentado viaje a Santander. No pudimos ver muchas cosas debido al mal tiempo y alguna enfermedad.
La península Magdalena la visitamos dos veces. Una Éric y Quim, Elena estaba con fiebre. Fuimos con ella otro día para que conociera este lugar tan bonito. Merece mucho la pena visitarla.

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Aparcar en la Península de la Magdalena
Fuimos en coche, hay una zona de aparcamiento al lado de la playa del camello y desde aquí andando se llega en cinco minutos a la entrada de la península de la Magdalena.
Recorriendo la península en «El Magdaleno»
Lo recomendable es hacer una primera toma de contacto subidos al tren turístico que recorre la península. Está justo en la entrada y es muy económico, se llama…. “El Magdaleno”. El típico tren de gasoil que va arrastrando dos vagones. Éric contento, mientras sea un tren ya es suficiente para tenerlo contento.

A medida que vas recorriendo la pequeña ruta, hay una locución que explica los diferentes sitios que vamos recorriendo, contando una breve historia sobre cada lugar.
Nada más comenzar hay un terreno bastante grande donde se juegan competiciones de Polo bastante importantes. A continuación pasamos por las caballerizas reales, actualmente convertidas en alojamiento. Al lado hay una zona de juegos para los niños, que Éric no pudo probar. Durante nuestra escapada o llovía o estaba mojado.

La Playa del Bikini
Pasamos junto a la playa de los Bikinis. Las estudiantes extrajeras que venían a los cursos de verano de la universidad, los utilizaron por primera vez en nuestro país. En esa época que no estaban acostumbrados a ver tanta chicha causaron gran revuelo.

Poco a poco nos íbamos acercando al Palacio de la Magdalena. Muy cerca de la península se encuentra la isla de Mouro en la que solo hay un faro. Cuando hay temporal, debe ser impresionante ver como las olas se estrellan contra ella.

Palacio de la Magdalena
Llegamos al Palacio de la Magdalena. Es la construcción que corona la península. Este era el lugar de veraneo del rey Alfonso XIII y Victoria Eugenia. Esto provocó atraer a la burguesía y aristocracia a Santander. En 1933 el edificio se convirtió en sede de la Universidad de verano de Santander. Hoy lo gestiona la Universidad Internacional Menéndez Pelayo que realiza los prestigiosos cursos de verano.

Museo al aire libre «El Hombre y el Mar»
Comenzamos el descenso desde el Palacio de la Magdalena hasta el museo al aire libre “El hombre y el mar”. Rinde homenaje al marino Vital Alvar. Hay tres galeones que utilizó para realizar una travesía por el Océano Atlántico. Además hay y una réplica de una balsa con la que cruzó el Pacífico en 1970. El viaje más largo de la historia en una embarcación tan frágil, la vela que llevaba la pintó el mismísimo Salvador Dalí.

La ruta acaba en un pequeño parque marino, en el que hay algunos pingüinos, focas y leones marinos. Los animales se pueden observar gratuitamente.
Cuando acabamos nuestra visita volvimos junto a Elena para contarle nuestra aventura. Otro día volvimos con ella para realizar de nuevo el recorrido en el Magdaleno y dar un paseo por la península tranquilamente. Ese día pudimos disfrutar algo más, sin embargo la lluvia nos acabó echando de nuevo.

Más cosas que hicimos en Cantabria
Cuando hicimos nuestra escapada a Cantabria a parte de disfrutar de Santander, también nos acercamos al Parque de la Naturaleza de Cabárceno. Pudimos ver una obra increíble en Comillas proyectada por Gaudí, «El Capricho«. En 2024 volvimos a Cantabria y estuvimos explorando la zona oeste de la provincia, esta vez con Álex ya que la primera vez aún no estaba. Hemos hecho un artículo en el que podrás encontrar bastantes planes para hacer con niños en Cantabria.


